Sabemos…ignoramos…

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“Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.”
Isaac Newton (1642-1727)
Matemático y físico británico.

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Cita de la semana #6

Budha

#citadelasemana


Gestionar nuestros miedos nos hace más fuertes

Hace un par de meses atrás tomé un vuelo de 90 minutos. El simple hecho de pensar que tengo que volar me causa stress: la noche anterior casi no duermo, mi estómago parece tener vida propia y mis músculos parecen no tener ninguna intención de relajarse.

Ya sentada en el avión y antes del despegue pienso en todas aquellas cosas maravillosas que he vivido, en las personas que amo y en las cosas que aún no he hecho y que me gustaría hacer de tener la oportunidad de llegar a mi destino sana y salva; pensamientos que bastan para hacer que mi ansia se incremente, mi respiración casi se detenga y mis músculos casi se paralicen. Es decir, el miedo se apodera de mí.

El avión despega y con él todas mis plegarias a todos los santos que conozco, leo, medito, respiro hondo, inhalo y exhalo lentamente y, finalmente, me relajo. Una turbulencia me saca de mi estado de distensión y, nuevamente, el miedo me embarga.

Mi pulso se acelera, mi corazón late más fuerte, las manos me sudan, los malos pensamientos vuelven a mi mente, veo a mi alrededor y algunos conversan, otros ríen, otros leen, mientras que otros parecen dormir. En fin, me da la impresión que soy la única con tanto stress y entonces… me niego a que ese miedo se instale en mi cuerpo y me paralice, así que contemplo el cielo y el horizonte desde la ventanilla y me siento abrumada por la belleza de lo que veo.

Vuelo en un avión, tan solo uno de los numerosos y apreciados inventos de los últimos dos siglos que han enriquecido a la humanidad.  Me sorprende cómo la creatividad y la invención de los seres humanos han mejorado nuestra calidad de vida.

Los pensamientos positivos retornan a mi mente, mi respiración y pulso se regularizan. Inhalando y exhalando echo fuera los malos pensamientos, soy consciente de que no puedo controlar muchas cosas, pero sí mis miedos y mi mente. Me siento mejor, me siento fuerte, me siento libre y decido relajarme y disfrutar el viaje, el momento, el presente.

El aterrizaje es silencioso, preciso. Doy gracias a los santos por su compañía, doy gracias a los pilotos por su pericia, doy gracias a las azafatas por su sosiego, doy gracias por la capacidad creativa e inventiva humana que hacen posible el progreso técnico y mejoran nuestra calidad de vida, doy gracias por la belleza de todo lo que me rodea y existe.

En fin, doy gracias por otra oportunidad de hacer las cosas que todavía no he hecho y que me gustaría hacer. Y tú ¿temes volar?


¿Amigos, conocidos o contactos?

Hace cuatro años le hicieron una entrevista a Warren Buffett donde explicaba que él había aprendido el significado del éxito gracias a una señora que había conocido llamada Bella Eisenberg, una residente de su pueblo Omaha y sobreviviente de los campos de concentración de Auschwitz.

Eisenberg le dijo a Buffett que ella era un poco lenta en hacer amigos porque siempre que conocía gente se preguntaba a sí misma: ¿Me esconderían?

Esta entrevista, que quienes deseen verla completa pueden encontrarla aquí, la vi por primera vez tan solo hace un par de días atrás y me llamó poderosamente la atención sobre todo por los tiempos que corren y por la facilidad con la cual añadimos conocidos a nuestras redes sociales como “amigos”, sin que verdaderamente exista un vínculo afectivo fuerte.

Los amigos, ese fuego sagrado del “almor” del que les hablaba en una entrada anterior y que pueden leer pinchando aquí; esos seres especiales que nos aceptan por lo que somos, que nos aman incondicional, auténtica y desinteresadamente, esos seres que habremos oído decir que “se cuentan con los dedos de una sola mano y cuidado si nos sobran dedos”, son mucho más que compañeros, colegas e incluso, familiares.

Y es así, conocidos o contactos podemos tener muchos, pero amigos pocos. Hasta el antropólogo británico, Robin Dunbar, demostró en 1992 que los seres humanos podemos tener redes sociales estables de alrededor de 148 contactos (cifra que redondeó a 150), señalando que cuando se sobrepasa esa cifra lo que ocurre es que se esfuma la cohesión del grupo lo que lleva al deterioro del mismo independientemente de lo sociable que sea la persona.

Así que no te preocupes si tienes pocos o un solo amigo del alma (un amico del cuore), al contrario, siéntete muy afortunado y una persona exitosa, pues tu respuesta a la pregunta: ¿Me esconderían? será afirmativa.


La Lista A y B de Warren Buffett

En estos días leí un artículo sobre un ejercicio recomendado por Warren Buffett (uno de los mayores inversores y persona más rica del mundo) para lograr nuestros objetivos personales y profesionales, el cual, me gustaría compartir con Ustedes aprovechando que estamos comenzando un Nuevo Año.

Todo nace de una anécdota que tiene como protagonista el propio piloto de Buffet (Mike Flint), quien habiendo sido piloto de cuatro presidentes norteamericanos, sentía que no había alcanzado aún sus objetivos.

Un día Buffet bromeando con Mike le dijo que no había sido un buen jefe con él porque de lo contrario Flint ya se habría empeñado en hacer realidad sus propios sueños. El piloto entonces le pidió ayuda al manager quien lo invitó a escribir una lista con sus 25 objetivos más importantes, los “top goals” indicadores de éxitos en la vida y en la carrera. Después de leerla, Buffet le pidió al piloto elegir entre la lista solo 5 objetivos, aquellos que ansiaba más que cualquier otra cosa.

Obviamente no fue fácil, pero Flint lo hizo y ello se convirtió en la lista A. Buffet entonces le preguntó cómo haría para lograr sus metas de la lista A y los otros (la lista B), a lo cual el piloto respondió que los primeros cinco eran los objetivos más importantes, pero que también eran importantes los otros, por lo que habría trabajado intermitentemente hasta que no los hubiese logrado todos.

Fue en aquel punto que Buffet le dijo que la lista B era la “avoid at all cost list” (la lista a evitar a toda costa), porque ninguno de esos objetivos debía distraerlo hasta tanto no hubiese logrado los primeros cinco, pues de lo contrario se hubiera convertido en un “experto de todo y un maestro de nada” o como decían en mis tiempos de universidad, un “todero” (conocedor de todo, pero con poca profundidad).

Está iniciando un Nuevo Año y pienso que el ejercicio de Buffett nos sea útil para que reflexionemos sobre aquellas cosas y actividades que nos hacen desviarnos de nuestro progreso porque realmente no son importantes y nos concentremos en las que verdaderamente lo son. Yo estoy haciendo mi lista ¿y tú?…


¿Y si somos optimistas?

Comienza el año 2017 y con él mi intención de aumentar mis pensamientos positivos sobre mí misma y los demás. Es un intento por ser optimista, de observar y narrar lo que nos rodea y quienes nos circundan sin etiquetar, criticar ni enjuiciar. Es un intento de aceptar lo que no puedo cambiar ni en el mundo ni en los demás, sin renunciar a aportar mi granito de arena sin expectativas. Tengo en mi mochila dos máster, un doctorado y una cantidad de anécdotas y recuerdos personales, unos gratos otros no tanto. Reconozco que no lo sé todo, ¡pero estoy abierta mental y espiritualmente a continuar aprendiendo…mi mochila aún tiene espacio!

Espero que quien pueda y quiera leer mis líneas, dónde quiera que esté, le abracen sentimientos positivos.