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El Escape Room

¿Has escuchado hablar del Escape Room? Pues me he enterado hace poco de este juego de lógica con una duración de 60 minutos o un poco más, que nació en el 2006 de la mano de un grupo de programadores de la Silicon Valley y que ahora está haciendo furor, eso parece, no solo en América sino también en algunas ciudades europeas, como en Reino Unido, Madrid o Milán donde desde algunos años existe el Maniac Palace, el Escape Room más grande de Europa.

Ahora ¿de qué se trata este juego? Veamos, todo comienza reuniendo en una sala cerrada a los jugadores o participantes quienes disponen de una hora para resolver una serie de enigmas al estilo Agatha Christie de modo de salir victoriosos de aquel room. A tal fin, los jugadores tienen que utilizar sus capacidades cognitivas, gestionar el ansia, trabajar en equipo, ser creativos y optimizar cada minuto, disponiendo sólo de tres ayudas. El límite en el tiempo es importante porque es lo que estimula el fast thinking (pensamiento rápido), dicen los psicoterapeutas.

Un juego que me suena divertido, sobre todo, después no solo de leer testimonios de grupos de amigos o colegas que lo han hecho, sino también después de saber que existen familias, donde adultos y adolescentes se han sometido a la prueba y han salido del room victoriosos, alegres, orgullosos de haber hecho algo divertido juntos y donde cada uno ha aportado, sin duda, su granito de arena.

El juego me produce mucha curiosidad y me entusiasma, aunque confieso que también me da un poquito de ansia. Y a ti ¿qué te parece?, ¿te animarías a jugarlo?


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Un día como hoy #8

Día especial para escribirte a ti.

Mi primera compañera de juegos, travesuras y aventuras, esas que incluían cortarnos el cabello una a la otra para sacarnos un flequillo (una no muy buena idea) o hacernos una melena larga con el vestido del pijama (lo que sí se nos daba muy bien) o alargarnos las uñas con sellotape (un trabajón que duraba poco) o tirarnos por una bajada con la bicicleta sin frenos (acabando por los suelos con los dientes completos, ¡por fortuna!) o hacer desaparecer las verduras de nuestro plato sin haberlas probado (pura magia) o escribir un montón de cartas jugando a que vivíamos en lugares súper distantes cuando lo que nos separaba era una cama de la otra. Y ya vez, lo que es la vida, ahora nos separan más de ocho mil kilómetros.

Día para escribirte a ti, que compartiste tu cama conmigo después de haber visto una película de terror, sabiendo que durmiendo mis piernas y brazos poco sabían de educación (¿cuántas patadas no?).

A ti que te conozco desde que tengo memoria y hemos vivido juntas momentos de gran satisfacción y también dolor.

A ti que tienes un corazón, de esos que sólo pocos tenemos la dicha de encontrar y conservar.

A ti a quien extraño un montón abrazar y besar, sobre todo, un día como hoy.

A ti Yani.

¡Feliz Cumpleaños Hermana!