Primavera, colores, tradiciones…

Llega la primavera y con ella sus colores y aromas. Además, se acercan días de fiesta donde grandes y peques disfrutamos decorando, escondiendo y buscando los huevos y conejitos de chocolate vestidos con mimo para celebrar la ocasión…

Continúa leyendo el post en https://gonmaye.com/huevos-y-conejitos-se-visten-de-fiesta/


#compartiendomariposas

Premios 20Blogs 2018

¡Hola a todas/os! Les cuento que he inscrito a GonMaye para participar en los Premios 20Blogs 2018 en la categoría Blogosfera, concurso organizado por 20 Minutos Editora, S.L.

Están cordialmente invitados a votar y/o dejar sus comentarios inspiradores y motivadores. De antemano, les agradezco su tiempo y aprecio por este blog que he creado hace un poco más de un año y que continuo a mejorar en la medida de mis posibilidades y capacidades.

Vamos que, a partir de hoy y hasta el 11 de abril estará abierto el periodo de votaciones, así que si quieren participar pueden hacerlo aquí.

Les envío un cordial saludo y seguimos en contacto. ¡Buen inicio de semana! 🦋

Más información sobre los Premios 20Blogs 2018 aquí.


Hecho a Mano (II)

Comienza uno de mis meses preferidos, así que he decido hacerlo con otro poco de lo hecho a mano. Vamos que, quienes me conocen saben que no soy amante del planchar, pero este post va propio de eso y de cómo he conseguido una manera divertida de hacerlo.

Porque sí, planchar nunca ha sido lo mío, pero de alguna manera siempre me ha llamado la atención el hecho que para algunas personas conocidas se trate de una técnica relajante. ¿Cómo es posible que planchar pueda producir sosiego, calma e incluso inspiración cuando en mi caso producía todo el efecto contrario?

Pues les cuento que he comenzado a conciliarme con la técnica del planchado de una manera agradable, divertida. ¿Qué cómo ha sido posible?, pues con los parches o pegatinas termoadhesivas que puedes aplicar a cualquier prenda o accesorio para darles un toque especial.

cojines parches

By GonMaye

Yo he conseguido un par con forma de mariposas que me encantan y no veía la hora dónde aplicarlas. ¡Increíble pero cierto! Pegarlas con la plancha me ha parecido súper fácil, rápido, divertido, vamos que ya las lavé y sequé a máquina a ver si eran resistentes y allí siguen intactas.

Así que ahora ando en busca de más parches termoadhesivos para personalizar mis prendas, accesorios y para hacer regalitos con toques especiales.

parche_termoadhesivo_mariposa001aparche_termoadhesivo_mariposa001_bHe encontrado por ahora éstos que te muestro en la foto con diversos colores (azul, rosa, rojo, morado, verde, naranja) y que puedes comprarlos desde mi tienda.

Sin duda, este hecho a mano ha sido entusiasmante y placentero. Y si me preguntan por la plancha, pues ahora solo digo que me relaja más😁

Para probar…🦋


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Necesidad de buenas noticias

Hace algunos días leí un artículo de Elena Lidonnici* sobre un interesante fenómeno que está ocurriendo en el mundo y que tiene que ver con la difusión de “buenas noticias” para contrarrestar los efectos nocivos que emocionalmente provocan sobre el ser humano las noticias negativas (miedo, opresión, desconfianza en sí mismo y en los demás, entre otros).

Y es que, al parecer, el mundo caracterizado por las noticias dramáticas donde los hechos positivos y las ideas creativas permanecen generalmente en la sombra, está cansando a la gente. Así que consumidores, lectores, internautas, en fin, la gente que quiere y tiene la necesidad de leer, escuchar y conocer las noticias positivas, están creando comunidades, sobre todo on-line, para darle espacio exclusivo a las historias de mujeres, hombres, voluntarios, cooperativas, fundaciones y empresas que hacen el bien en sus respectivos ámbitos.

El fenómeno es tal, que quien sabe si lleve a los grandes inversores de publicidad a apostar por patrocinar las buenas noticias. Ya veremos, por lo pronto, sé que a un año de la creación de GonMaye, noticias como éstas me llenan de optimismo, y no porque desconozca la existencia de sufrimientos, de la negatividad y el mal, o éstos me sean indiferentes, sino porque confío en que es posible que la buena voluntad, las cosas hechas de buena fe y el bien sean las que fundamentalmente primen.

* Lidonnici, E. (2018, Enero 3). «Voglia di buone notizie», Cooperazione, núm. 1, p. 70.


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Luces de Navidad…

Las luces de Navidad decoran las calles, vitrinas de negocios, casas, hogares haciendo que la atmósfera sea más placentera, especial, sobre todo, en esta época del año donde la oscuridad y el frío tienden a ser protagonistas por buena parte de la jornada (al menos para los que vivimos en el hemisferio septentrional del planeta Tierra).

Una época que me trae bonitos recuerdos de mi infancia en casa de los Abuelos paternos donde el pesebre artesanal no faltaba y cada año éste era más creativo y sorprendente que el año anterior. O recuerdos del 25 de diciembre en casa de los Abuelos maternos donde no sólo pesebre y arbolito de luces aguardaban, sino también unos bollitos de maíz aliñados y fritos muy suculentos que hacía la abuela (me parece que solo por este día, el pan espléndido que hacía mi abuelo panadero, pasaba a segundo lugar).

Olores, sabores, amores, encuentros que no se olvidan.

Hoy en día el arbolito de Navidad con su montón de luces y estrella en lo alto (a solicitud expresa de mi sobrino) no falta en casa. El pesebre tampoco falta (aunque bastante más sencillo comparado con los de las Abuelas).

Y qué decir de los olores y sabores…tampoco faltan…diversos, enriquecidos…después de tanto andar.

Con mucho cariño, a mi familia y a quien esté leyendo estas líneas, les deseo una ¡Feliz Navidad! 🎄


By GonMaye

Hecho a Mano

Inician las fiestas propias de esta época decembrina y visto que, este mes hemos tenido (y tendremos) un par de puentes de vacaciones, he decidido lanzarme al #hechoamano o #handmade para hacer pequeños presentes de agradecimiento a familiares y amigos.

Así que he preparado algo sencillo, pero con mucho cariño: unas bolsitas con bombones de chocolate que se pueden hacer fácilmente a casa, incluso con ayuda de los más pequeños.

¿Cómo hacerlas? PuesBy GonMaye con un poco de papel celofán (para armar la bolsa, aunque también ya las venden hechas de diferentes dimensiones), papel crepe, papel de seda, cartón y cinta de color. También el pegamento hará falta, al igual que los marcadores, tijera, impresora y perforadora de huecos (para la tarjeta). Combina todo con tus colores preferidos.

¿Y los bombones?, pues unos buenos, sin duda…y si los sabes hacer caseros, vamos que ¡mucho mejor! (como allí no he llegado, confieso que los he comprado😊)

¿Cómo ensamblar todo?, es sumamente fácil, ¡Da rienda suelta a tu creatividad y diviértete! Yo lo he hecho un montón😀

¡Felices Fiestas!🎄


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Amigos…

Esta semana me llegó un poema maravilloso de parte de una persona a quien estimo mucho, es Mi Amigo. Lo comparto con ustedes, tal vez les guste y sientan lo mismo. El autor del poema es el escritor y poeta portugués Fernando Pessoa (1888-1935).

“Mis amigos son todos así, mitad locura, otra mitad santidad. No los escojo por la piel sino por la pupila, que ha de tener un brillo cuestionador y una tonalidad inquietante.

Escojo a mis amigos por la cara lavada y el alma expuesta. No quiero sólo el hombro o el regazo, quiero también su mayor alegría. El amigo que no sabe reír conmigo, no sabe sufrir conmigo.

Mis amigos son todos así: mitad bromas, mitad seriedad. No quiero risas previsibles, ni llantos piadosos. Quiero amigos serios de esos que hacen de la realidad su fuente de aprendizaje, pero que luchan para que la fantasía no desaparezca.

No quiero amigos adultos ni comunes. Los quiero mitad infancia y mitad vejez. Niños para que no se olviden del valor del viento en el rostro, y ancianos para que nunca tengan prisa.

Tengo amigos para saber mejor quién soy yo, pues viéndolos locos bromistas y serios niños y ancianos nunca me olvidaré de que la normalidad es una ilusión estéril.”

Así también son Mis Amigos ¿y los tuyos?

¡Buen fin de semana!😊


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El pizarrón

Recuerdo que de niña volver a clases después de las vacaciones me generaba cierta confusión porque, por un lado, si bien me la había pasado súper sin tener que ir al cole, también pensaba que las vacaciones habían sido muy largas y que ya tenía mucha ganas de volver a la escuela para reencontrarme con los amigos de clase, divertirme en los recreos jugando yoyo, perinola, palitos chinos, yaquis, la ere y ere paralizada y un montón de juegos más, además de disfrutar con los compañeros en las excursiones que preparaba la escuela a parques, museos, etc.

Cada año escolar que comenzaba tenía mucha curiosidad por conocer todo lo que recién llegaba, los nuevos compañeros, maestros, asignaturas, ritmo escolar. Y sí, me gustaba ir al cole, lo que no me agradaba mucho era la idea de tener que despertarme muy temprano por la mañana (claro, levantarme no era el problema, sino la pereza, puesto que en vacaciones o fines de semana a las seis de la mañana ya estaba lista para ver los dibujos animados en la tele).

Sabía que comenzar las clases significaría tener que iniciar las rutinas de estudios, tareas, exámenes e interrogatorios muchas veces delante del pizarrón, sí de esa gran pantalla verde/negra capaz de acoger una montaña de palabras, números, gráficos y fórmulas, a veces, incomprensibles.

En aquél entonces, recuerdo que el pizarrón era de madera y en él se escribía con tiza blanca o de colores, nada que ver con las pantallas tecnológicas y conectadas a ordenadores y portátiles de hoy en día. Sin embargo, aún me acuerdo cómo eran divertidas aquellas pizarras, sobre todo, cuando uno se sabía las respuestas o cuando te dejaban dibujar lo que se te pasaba por la cabeza.

Corregir un error en la pizarra era entonces sumamente sencillo, bastaba pasar la mano por las letras, números, para que aquella arcilla blanca se esfumase convirtiendo en polvo lo escrito. Cancelar el error, hacer desaparecer lo que era incorrecto, era fácil. Sin duda diferente a lo que ocurre en la pizarra de las redes sociales, o lo que sucede con la pizarra de un corazón.

Es septiembre, así que ¡buen regreso!


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Tú Papo (La rivoluzione d’amore)

Hace unas semanas me encontraba en un aeropuerto esperando a un familiar, cuando de pronto anunciaron que su vuelo aterrizaría con casi dos horas de retraso. Decidí entonces no estresarme y aprovechar mi estancia allí para darme una pasada por el quiosco del aeropuerto, ir a curiosear un poco entre las estanterías de libros a ver qué cosa interesante encontraba y ¡vaya que lo hice!

Me topé aquel día con una historia y un presente real, conmovedor, narrada con cariño, con amor profundo, amor del alma. Una historia y un presente que no me ha dejado indiferente, con el cual he tragado fuerte, aguantando lágrimas y, a la vez, he reído y me he divertido con las aventuras y anécdotas que se relatan con Papo como protagonista.

Una historia y un presente escrito por Andrea Pilotta (el papá de Papo) que habla de retos, lucha, amor (infinito), resignación, sonrisas, hazañas, despedidas, luto, pérdidas y de cómo sanar y continuar cada uno y/o juntos (en la medida de lo posible) viviendo con dignidad de este lado del Universo. Una historia y un presente real, sin duda, de unión familiar, valentía, coraje, de superación constante.

A la familia Pilotta, no la conozco personalmente, aun así, vayan mis más sinceros respetos para ustedes.

Más información en:
http://www.paposuperhero.com/site/
http://www.illibraio.it/libri/andrea-pilotta-la-rivoluzione-damore-9788811673927/


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Vacaciones y propinas

Agradecer un buen servicio con una propina es una práctica bastante habitual en varias culturas. Voluntariamente dejamos propinas a las personas que, en el bar, restaurante, hotel o taxi, nos saludan con una sonrisa y nos atienden no solo con cortesía sino también con una buena dosis de informalidad y distensión.

El detalle con la propina, sobre todo cuando estamos de vacaciones (o por trabajo) en otro país, es que a veces no sabemos cuánto es poco o mucho porque dependiendo del lugar esta práctica varía no solo en el porcentaje a dejar, sino porque además hay sitios donde la propina no es una opción sino una obligación debido a que forma parte del salario (ej. Estados Unidos, Canadá), mientras que en otros lugares es una práctica ofensiva y vulgar porque se considera que la rapidez, gentileza y rigor son pilares importantes de la cultura, o sea, que ofrecerlos no debería significar pagar un plus (ej. Japón)

Así que, para ser corteses o evitar hacer un papelón (especialmente en los países donde la propina es obligatoria o, por el contrario, es una ofensa), resulta conveniente informarse un poco al respecto cuando se planean estancias en el exterior, así como también no es mala idea informarse sobre las pegatinas ambientales necesarias para circular con el coche, por ejemplo, en determinadas zonas europeas, si es que has decidido hacer tu viaje en coche, roulotte o caravana a esta región y no quieres cogerte una multa, pero bueno, eso sería tema de otra entrada, así que por ahora les dejo tips sobre las propinas:

Alemania

Colonia, Alemania. From pixabay.com

Colonia, Alemania/From pixabay.com

En el restaurante el «Trinkgeld» o propina equivale al 10% de la suma a pagar y en el caso de sumas cuantiosas, el 5% es suficiente. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 2 euros por noche que se proporcionan al personal en un sobre el día que se deja en la habitación del hotel junto con una nota de agradecimiento. En el taxi la propina equivale al 10% de la suma a pagar.

Austria

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Salzburgo, Austria/From pixabay.com

En el restaurante la propina equivale al 10% de la suma a pagar y se deja sobre la mesa en efectivo. En los cafés todos los servicios recibidos (incluso los no solicitados) son agradecidos generosamente con el 10-20% de la suma total. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 1-2 euros por noche y al mozo de hotel se le dejan 2 euros por maleta. En el taxi la propina equivale al 10% de la suma a pagar.

Estados Unidos

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Nueva York, EE.UU./From pixabay.com

En el restaurante el «tip» es obligatorio y equivale (por lo general) al 15-25% de la suma a pagar y se deja en efectivo sobre la mesa o a la camarera/o. En el hotel, por el servicio en habitación se deja un mínimo de 3 dólares por noche (se proporcionan al personal en un sobre el día que se deja en la habitación). La cantidad de la propina varía en función de si el hotel es de mayor o menor categoría. En el taxi la propina equivale al 10-15% de la suma a pagar, más unos dólares adicionales por el equipaje pesado.

España

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Sevilla, España/ From pixabay.com

En el restaurante la propina equivale al 5-10% de la suma a pagar y se deja en efectivo sobre la mesa o a la camarera/, especialmente cuando el cubierto o servicio no está incluido en la cuenta. Dejar calderilla es considerado ofensivo. En el bar basta dejar alguna moneda en el platito de las propinas o sobre la barra. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 1-2 euros por noche y al mozo de hotel se le dejan 2 euros por maleta. En el taxi se redondea generosamente y, por la carga y descarga de las maletas pesadas, se añade 1 euro.

Francia

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Paris, Francia/ From pixabay.com

En el restaurante el «pourboire» es el 10-15% de la cuenta. A veces está incluido y viene indicado en la cuenta. La propina se deja en efectivo sobre la mesa y no se usa el redondear al total. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 1-2 euros por noche (se proporcionan al personal en un sobre el día que se deja la habitación junto con una nota de agradecimiento) y al mozo de hotel se le dejan 2 euros por maleta. En el taxi la propina equivale al 10% de la suma a pagar.

Italia

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Florencia, Italia/ From pixabay.com

En el restaurante la «mancia» equivale al 10% de la suma a pagar y se deja sobre la mesa en efectivo. Si el cubierto o servicio está incluido en la cuenta se puede dejar solo el 5%. En el bar basta dejar alguna moneda en el platito de las propinas. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 1-2 euros por noche (se proporcionan al personal en un sobre el día que se deja la habitación junto con una nota de agradecimiento) y al mozo de hotel se le dejan 2 euros por maleta. En el taxi la propina es inusual, pero va bien redondear. Además, por la carga y descarga de las maletas pesadas se añaden 1-2 euros.

Suiza

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Lucerna, Suiza/ From pixabay.com

En el restaurante la propina está incluida, pero dejar el equivalente al 10% de la cuenta es señal de aprecio. Cuando la suma es cuantiosa, se puede dejar al menos el 5%. En el hotel, por el servicio en habitación se dejan 5 francos la noche y al mozo de hotel se le dejan 1-5 francos por maleta. En el taxi la propina equivale al 10% de la suma a pagar.

También en América Latina existe la cultura de agradecer voluntariamente el buen servicio recibido con una propina que ronda el 5-10% dependiendo de si se trata de un café, bar, restaurante, hotel, peluquería, barbería, taxi, etc. Y dejar menudo, sencillo (calderilla) es considerado ofensivo.

Así que si estamos de visita por estos lugares (por trabajo, vacaciones, casualidad o causalidad) y nos hemos sentido bien atendidos, nada mejor que dejarles nuestro Trinkgeld, tip, pourboire, mancia o propina, y por qué no, esa nota de agradecimiento😊.

Y en tu pueblo, localidad ¿se usa esta práctica? Si te apetece comenta en qué consiste y así vamos descubriendo las costumbres, usanzas de tantas latitudes y/o altitudes. De antemano, gracias por compartir tu conocimiento😉